Buenos días!! Hoy quiero enseñaros un mini que hice para alguien muy especial, alguien que he conocido gracias al scrap y con la que hablo prácticamente a diario... sólo nos separa la distancia, que tampoco es tanta, un Barcelona-Castellón, pero si fuéramos vecinas, pues yo creo que sería como la hermana que nunca he tenido!!
La cuestión es que era mi amigo invisible, así que ella no sabía nada. Me compinché con su hermana para que me pasara fotos representativas de su vida (y es que a veces, hacemos muchas cositas para regalar y no hacemos proyectos para nosotras mismas y pensé que le haría ilusión).
Busqué una colección de papeles que sabía que le gustaba, imprimí las fotos y... todo listo, así que manos a la obra. Preparé con mimo cada una de las páginas, cada uno de los adornos hasta que lo terminé. Y entonces pasó, lo que para mí en ese momento era una desgracia, se me rompió!!! ¿Cómo? Quería encuadernarlo con máquina de coser (ya sabéis que ahora lo coso todo) y ni corta ni perezosa, metí las páginas del mini en la máquina de coser. Cuando lo doblé por la mitad, escuché un ruido, cerré los ojos y pensé... no es lo que estás imaginando, no puede ser... Pues era: todas las páginas rotas por el cosido!!
Me invadió un sentimiento de rabia, impotencia,... no tenía ni más material ni más tiempo para volverlo hacer, tenía que arreglarlo como fuera. Al final, el encuadernado fue con washi tape, lo salvé aunque no quedó como yo quería, eso está claro.
¿Por qué os cuento todo esto?
1. Porque en las fotos, si sois observadores, veréis parte del desastre que no pude arreglar.
2. Porque no siempre salen las cosas como queremos, pero es importante encontrar soluciones y seguir para adelante, no rendirse!!
Estos son los materiales que usé, básicamente la colección Strawberry Fiels de Webster's Pages:
Este mini junto con otros regalitos los empaqueté en una cajita a topos monísima:
El amigo invisible teníamos que mandarlo por correos, pero una semana antes nos veíamos así que no me lo pensé dos veces y por una semana de diferencia se lo entregaba en mano, mucha más ilusión, verdad? Pues sí, muchísima más, recuerdo ese momento como si fuera ahora, a Lau le encantó y yo solo le decía... que está roto... y ella entre lágrima y lágrima me decía que le daba igual, que seguía siendo muy bonito.
Fue un momento muy emotivo y esta es sin duda la mejor parte del scrap: conocer personas fantásticas y transmitir felicidad con tus proyectos.
Nos leemos!!